LA IMPORTANCIA DEL TIEMPO DE JUEGO.
- Juan Antonio Gallardo Bueno
- 3 jul 2020
- 9 min de lectura
En el concepto de talento, ¿qué importancia tienen las horas de práctica de una actividad?
Desde hace tiempo que la cuestión del talento para el deporte ha sido tratada, discutida. En el trasfondo del análisis, qué tanto influyen las condiciones genéticas y cuánto el ambiente en la aparición de esas personas cuya destreza para el juego, las destaca sobre las demás. Haber resuelto por tanto tiempo dicha cuestión hacia una mayor relación con lo innato, nos ha impedido prestar más atención hacia los factores que sí podíamos controlar, mejorar. Ahora, que los descubrimientos sobre la plasticidad del cerebro humano nos han hecho virar hacia un entendimiento del talento mucho más ambiental, las viejas preguntas que dábamos por resueltas, requieren repensarse.

¿Porqué algunos jugadores adquieren unos niveles de destreza muy por encima de la media? ¿Que variables hemos de considerar para poder predecir e inducir al talento?
Si aun quedasen dudas de la importancia de las condiciones ambientales en la formación del talento, y aun mantuviésemos esos prejuicios que otorgan enorme importancia al "don" divino que aleatoriamente recae en unos sujetos, fijémonos en el fenómeno recurrente que refiere una tendencia favorable hacia los niños nacidos durante los tres primeros meses del año. ¿porqué alcanzan el profesionalismo un porcentaje tan alto de niños nacidos en esos primeros meses del año? Es un aspecto que ya ha sido estudiado y que indudablemente nos conduce a buscar razones que no habíamos contemplado hasta ahora, que habíamos pasado por alto. Hipótesis no formuladas para su estudio pero que ahora, con una visión más abierta del talento empiezan a surgir en nuestros estudios sobre la formación y desarrollo de las capacidades futbolísticas del ser humano.
La visión del ser humano como una semilla que requiere del ambiente para desarrollarse es tal vez bastante propicia, pero tendríamos que pensar que casi todos nacemos con la suficiente capacidad por desarrollar para llegar a alcanzar la destreza y el nivel necesario para ser futbolista. Las razones por las que unos sujetos llegan más lejos no está tan condicionada por la genética sino por esos factores del ambiente que aun no hemos conocido tan en profundidad. Tal vez, de todas esas variables que influyen, haya algunas más importantes que otras, y hoy querría señalar el tiempo de práctica como un factor determinante en el desarrollo de las capacidades del jugador.
Cada quien nace rodeado de unas circunstancias ambientales diferentes que son más afines con las de otras personas en función de la cultura de un lugar, de los hábitos o los prejuicios existentes en nuestro entorno. Pero las mínimas variaciones que puedan existir en el entorno de los miembros de una misma comunidad ya suponen una condición suficiente para justificar un mayor grado de desarrollo de nuestras capacidades.
Un factor común de los jugadores que alcanzaron determinado nivel, es el de haber sido estimulados a nivel motriz con muchísimas horas de juego motor. Quienes crecimos en un tiempo donde podíamos jugar toda la tarde en la calle con nuestros amigos, no sólo a fútbol, sino a juegos de persecuciones, de saltos y equilibrio, de lanzamientos, puntería, etc., fuimos dotados de unos recursos motores que difícilmente alcanzarán los niños que fueron privados de tales horas de juego.
A nivel futbolístico, las horas de práctica libre que se han venido realizando en la calle, en el potrero, en diversas comunidades han propiciado el desarrollo del talento de los niños en esos lugares. El gozo de jugar ha sido un estímulo suficiente para que todos los niños se empeñaran en repetir dicha práctica, y esto conlleva inevitablemente una mejora. Sucede con la práctica deportiva y en cualquier otra habilidad. Piensen a las personas que juegan "videojuegos". A más horas de práctica, más habilidad para jugar, más nivel.
Uno de los problemas actuales de la formación de futbolistas para la élite, es la reducción drástica del ecosistema calle. El juego libre es menos frecuente tanto a nivel de juegos populares y tradicionales que se podían observar en nuestros parques y calles. La formación motriz y deportiva ha ido trasladándose desde la informalidad hacia espacios más formales como son las escuelas de fútbol, las academias y la participación en competiciones también más organizadas y formales. En España, la formación hace tiempo que se rige por unas federaciones territoriales que imponen con más acierto o menos, una estructura por categorías, promovido desde clubes y con entrenadores que han de acreditarse, certificarse, antes de estar al frente. En otros países, el fútbol amateur también se ha formalizado más aunque con bastante menos influencia de sus entidades federativas. ¿se ha reducido el tiempo de práctica de los niños que se inician en este deporte?
Por lo pronto, lo que se ha limitado es el tiempo de practica informal y que no podremos calcular. Pero respecto al tiempo de práctica en esos espacios alternativos que son las escuelas de fútbol y ligas, podemos estudiar más en profundidad la variable "tiempo de práctica". Desde cuanto tiempo dedicamos a jugar cuando entrenamos, hasta promediar cuanto tiempo jugamos en las diferentes competiciones. ¿tiene sentido que una federación como la española, limite las posibilidades de participación de un niño federado a un sólo partido por semana? ¿serán conscientes del reducido tiempo de juego al que están condenando a los niños ahora que la práctica informal ha mermado?
En los países latino americanos, no sólo es posible participar en varios partidos por semana de forma organizada, sino que también los niños tienen facilidad para jugar en varios equipos (de barrio o de clubes). Dada una mayor informalidad e influencia de las federaciones amateurs, la cantidad de horas que un niño puede competir es bastante mayor en las primeras etapas y esto supone una enorme ventaja a nivel de desarrollo de talentos. No es que brasileños y argentinos estén especialmente dotados de una genética que favorezca el surgimiento de gran cantidad de talento. En ambos países, la cantidad de horas que un niño puede jugar es mucho mayor y por tanto se convierten en un ecosistema muy propicio que no se tiene en otros lugares. En México, se tiene la idea de que el talento se encuentra en el barrio pero esto no es del todo cierto y la incidencia de la accesibilidad de las nuevas tecnologías y otros hábitos de ocio también en las zonas más humildes ha ido reduciendo drásticamente las horas de juego. Inmediatamente el talento se ha ido reduciendo también en el barrio.

Cuando hemos hablado de la planificación del proceso en el fútbol base, hacíamos referencia a las variables del sujeto de enseñanza aportadas por el Profesor Juan Lorenzo Antón. Las experiencias previas y la evolución de intereses guardan una estrecha relación con las horas de práctica de los niños.



Comentarios