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JUEGOS CON EL BALÓN EN LA MANO.

  • Foto del escritor: Juan Antonio Gallardo Bueno
    Juan Antonio Gallardo Bueno
  • 19 dic 2020
  • 5 min de lectura

“El sujeto interacciona en un ESPACIO, con el BALÓN que ha de dominar, ante unos OPONENTES a los que hay que superar con la ayuda de unos COMPAÑEROS con los que conviene cooperar. Todo bajo las condiciones que establece un REGLAMENTO de juego”


La definición anterior, aunque pueda aplicarse al Fútbol, no es exclusiva de dicho deporte. Es una descripción que bien podría aplicarse a otros deportes de equipos como el balonmano, el baloncesto, hockey o fútbol americano. El hecho de ser una definición compartida por todos esos deportes tiene mucho que ver con los elementos que componen el fútbol y que son al mismo tiempo, integradores de otras modalidades. Esos elementos son conocidos con el nombre de estructurales o formales. Su importancia en la funcionalidad del deporte es crucial. Modificarlos implica cambiar la lógica del juego.


Podemos decir que la lógica del fútbol y de los deportes de equipo viene definida por la presencia de los elementos estructurales del juego. A partir de estos elementos, el estudio de los deportes de equipo han concluido la existencia de conceptos como el ciclo de juego, los principios, roles y alternativas de intervención, medios, etc. Desde un punto de vista genérico, todos los deportes de equipo mencionado tienen una alternancia de fases de ataque y de defensa a tenor de disponerse del móvil o no. Cuando un equipo tiene el balón, tiene la posibilidad de anotar, de conquistar un espacio progresando hacia la meta o conservarlo hasta que aparezca una mejor oportunidad de progresar o conseguir el tanto.


Desde un punto de vista más específico, cada deporte conllevará el dominio de unas destrezas o medios técnico tácticos más particulares. Así por ejemplo en fútbol, anotar tantos requerirá golpear el balón con los pies con fuerza y precisión mientras que en baloncesto será un lanzamiento hacia el aro con una técnica muy particular. En balonmano el bote del balón requerirá un patrón muy especializado con notables diferencias a esa misma habilidad de botar el balón en baloncesto, donde las características de tamaño, peso y bote del balón demandarán movimientos distintos.


Así pues, entre los diferentes deportes de equipo existen diferencias en cuanto al grado de especialización de las habilidades técnicas pero al mismo tiempo afinidades que tienen que ver con su lógica funcional. Similitudes tácticas que en una fase de iniciación deportiva pueden ser aprovechadas para el desarrollo de algunos contenidos. La movilización del balón con las manos es un medio para aprovecharse de la facilidad perceptiva de poder levantar la mirada mientras se mantiene la posesión del móvil controlada.

Un chico mantiene el balón ante el acoso de un oponente mientras observa los movimientos de sus compañeros y decide que hacer. Posteriormente esa misma tarea será efectuada con los pies pero el alumno ya tendrá en su memoria algunas soluciones tácticas.


Hace más de diez años que empleamos este tipo de juegos donde los alumnos movilizan el balón con las manos en lugar de con los pies, en una fase introductoria de la sesión. A menudo, la tarea se verá posteriormente en la parte final de la sesión jugándose entonces con los pies y su contenido será el principal a desarrollar en la misma, pero la proponemos en un primer momento de esta forma para que a los alumnos se les facilite la comprensión global del juego.


Obviamente que la toma de decisiones se verá afectada por el uso de un segmento corporal u otro ya que con el pié es difícil ejecutar pases en determinadas trayectorias, por encima de un oponente por ejemplo, pero la idea en principio es que los alumnos conozcan las posibilidades espacio-temporales de ciertas reglas. Entender la importancia por ejemplo de orientarse en el espacio, de situarse en anchura o realizar una fijación es bastante más sencillo que si tenemos que estar con la mirada en el balón para no perder su control. Especialmente en las primeras edades donde aun no somos tan capaces de movilizar el móvil con la mirada dirigida al entorno.


Además de las mencionadas ventajas, la utilización de estos juegos con grupos de más nivel, incluso de élite, también tiene una función recreativa, rompiendo con la dinámica o la rutina habitual. Son juegos que suelen motivar a los jugadores y que por tanto, se constituyen en un aliciente en nuestros entrenamientos.

Xavi Alonso trata de realizar un pase con un balón de Rugby en un entrenamiento del Real Madrid de la época de Carlo Ancelotti.


Los recursos para la confección de estos juegos son prácticamente los mismos que para el diseño de juegos de fútbol. La modificación de los elementos estructurales en cuando a espacio, metas, balón, y número de componentes de los equipos. Sin embargo, conviene introducir ciertas reglas adicionales en función del contenido a trabajar que facilitarán el desarrollo de los contenidos que se pretenden enseñar y al mismo tiempo, evitarán algunas contingencias propias de jugar el balón con las manos sin estar acostumbrados. Por ejemplo, la regla de perder el balón si somos tocados mientras lo llevamos. Esta regla implicará una gran atención sobre las distancias de los adversarios al poseedor durante la manipulación del balón e incluso la necesidad de ubicarse en espacios alejados de la oposición para recibir pases con garantías de continuidad.


Si en lugar de ser tocado por un oponente, hacemos que sean dos oponentes simultáneamente quienes deban tocar al poseedor del balón para recuperar la posesión, estaremos propiciando el aprovechamiento de las fijaciones al impar, las ayudas defensivas, observación del hombre liberado, etc. Cada entrenador deberá familiarizarse con el funcionamiento de su equipo en este tipo de juego para saber qué reglas o modificaciones (sobre el espacio) debe hacer para que la tarea-juego tenga el sentido que se pretende. La variedad de juegos con el balón en la mano que podemos crear es tan rica como lo son las posibilidades de juegos reducidos que disponemos.


Por lo general, en cuanto al espacio, una tarea con el balón en la mano requiere de mucho menos espacio para el mismo número de jugadores dado que el éxito ofensivo se ve muy facilitado por el hecho de poder alzar la mirada y percibir el espacio. Se reduce comúnmente el número de errores no forzados por lo que el entrenador tienen que ajustar el espacio y el balance de fuerzas en cuanto a la presencia de comodines en ataque.


Con el balón en la mano, la tarea anterior representa un juego de conservación del balón en un espacio bastante reducido donde para recuperar el balón hay que tocar dos compañeros del mismo equipo al poseedor. Ambos equipos están en igualdad.


Esa misma tarea, jugada con los pies y quitando la regla de "tocados" implicará un espacio más amplio y una superioridad numérica inicial con dos comodines para que exista desde el principio, hombres libres a quienes pasar el balón.


El uso pues de juegos con el balón en las manos para el entrenamiento en fútbol lo consideramos muy recomendado tanto para la adquisición de conceptos genéricos, para la introducción del contenido futbolístico principal de la sesión en un primer momento de activación; o como ya dijimos, con una finalidad recreativa, tratando de romper con la rutina. Esta función recreativa no debe confundirse con recreacional, o que no tenga importancia. Se trata de hacer que nuestros jugadores disfruten de un juego divertido pero haciendo que compitan en él con seriedad puesto que el aprendizaje requiere un alto grado de atención.


Sin más, les dejo pues esta breve entrada de blog sugiriendo este tipo de recursos para sus sesiones de entrenamiento de APRENDE A ENSEÑAR, JUGANDO.


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Juan Antonio Gallardo Bueno

 
 
 

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